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Native fauna of Sierras Blancas, Neuquén

Biodiversidad

Aplicamos estrictas normativas para reducir las repercusiones de nuestras operaciones, especialmente en los hábitats esenciales, que son áreas protegidas o con una biodiversidad rica.

Nuestro compromiso global con el cuidado de la biodiversidad

Respetar la naturaleza. Ese es uno de los compromisos de Shell en todo el mundo. Nuestra ambición es tener un impacto positivo en la biodiversidad, tender a la basura cero y utilizar el agua y otros recursos y materiales de la manera más eficiente.

Por eso trabajamos con los gobiernos y otros agentes para ayudar a aplicar el Marco Mundial de la Biodiversidad de Kunming-Montreal de las Naciones Unidas, que proporciona una dirección y unos objetivos comunes para que los gobiernos tomen medidas para detener e invertir la pérdida de biodiversidad.

Previo a implementar actividades en terreno son realizados estudios ambientales destinados a conocer la flora y fauna del entorno natural y sus características y actuamos en consecuencia para minimizar el impacto.

FAUNA

Protección de especies endémicas

Antes de iniciar cada proyecto, en las locaciones trabajamos para analizar el posible impacto tanto sobre la fauna como sobre la flora del lugar. En nuestro equipo participan biólogos especializados e ingenieros conceptuales para ver si es posible hacer una instalación trabajando para que la incidencia sea mínima o no exista.

Evaluamos el impacto potencial de los proyectos en la biodiversidad como parte de nuestro proceso de Evaluación de Impacto. En primer lugar, nuestro objetivo es evitar un impacto negativo en la biodiversidad y los ecosistemas.

Native fauna of Sierras Blancas, Neuquén

Cuando no podemos evitarlo, intentamos minimizar nuestro impacto, por ejemplo, diseñando partes de nuestras operaciones para reducir su efecto en la fauna local. De hecho, en Bajada de Añelo se han cambiado locaciones o caminos para proteger a las especies endémicas.

Precisamente en Bajada de Añelo enfrentamos un desafío de pequeño tamaño, pero de alto impacto: allí vive la Liolaemus Cuyumhue, comúnmente conocida como lagartija de las dunas de Añelo. Esta especie es única y forma parte de un grupo de especies que dependen totalmente de la existencia de dunas activas y que solo se encuentran en este lugar de Neuquén. En consonancia con lo que solicita la Secretaría de Ambiente de la provincia de Neuquén, los estándares de Shell Argentina apuntan a la protección de la biodiversidad en su conjunto. Desde el inicio del proyecto en Vaca Muerta realizamos un exhaustivo trabajo de investigación, con un equipo multidisciplinario con especialistas que incluye herpetólogos, para hallar la forma de proteger a esta especie sensible y que nuestra operación impacte lo mínimo posible a este particular reptil, que convive en el ecosistema de la zona con otras especies como zorros, aves, tortugas, liebres, guanacos, gato montés, choiques, por citar algunos ejemplos.

Como parte del proceso, anualmente, realizamos para identificar la evolución de la especie en el área e identificar potenciales zonas sensibles. Para Shell Argentina es un lineamiento

FLORA

Revegetación

Cuando planificamos en Shell un nuevo proyecto en tierra o en alta mar, utilizamos la jerarquía de mitigación, un marco de toma de decisiones que implica una secuencia de cuatro acciones clave: evitar, minimizar, restaurar y compensar. Luego de realizar la Evaluación de Impacto, determinamos las acciones a seguir para evitarlo y en los casos en los que no es posible, planificamos cómo minimizarlo desde el inicio del proyecto de la operación.

Nuestra locación de Shell Argentina en Sierras Blancas se sitúa en un ecosistema llamado monte de la Patagonia, con su flora típica como las jarillas, cactus y la Aylacophora desertícola, entre otros cientos de especies autóctonas. Ante cada locación en la que proyectamos una operación y que implica eliminar la cubierta vegetal, prevemos luego la restauración de esos espacios. Para ello, con técnica agrológicas de siembra, procedemos luego con semillas de flora autóctona para que se desarrollen nuevamente estas especies. Esto se denomina restauración de ambientes degradados.

Como define el programa para el Medio Ambiente de la ONU, restaurar los ecosistemas significa favorecer la recuperación de aquellos ecosistemas que hayan sido degradados o destruidos y conservar los que todavía siguen intactos.

En primer lugar, nuestro objetivo es evitar un impacto negativo en la biodiversidad y los ecosistemas. Cuando finalizamos la actividad en una operación, como el cierre de un pozo, inmediatamente restauramos el entorno alrededor. Es un proceso que abarca desde la calificación del suelo al uso técnicas para fomentar la reforestación con semillas de especies nativas, que luego monitoreamos. En Sierras Blancas ya intervinimos tres espacios y estamos llevando a cabo el seguimiento de cómo se va recomponiendo el ecosistema al mismo tiempo que lo vamos favoreciendo con la incorporación de compost de nuestra propia producción y fertilizantes. Además, la revegetación también ayuda a reducir el polvo en suspensión que se genera por el viento.

RESIDUOS

En Shell Argentina estamos en un continuo mejoramiento de la gestión de los residuos. Estos se dividen en dos tipos: los residuos especiales y los residuos asimilables urbanos. Los residuos especiales son aquellos que necesitan un tratamiento para su disposición final porque contienen elementos que pueden perjudicar la salud o el medio ambiente. Los residuos asimilables urbanos son aquellos que se generan en hogares, oficinas y entornos similares que no están contaminados.

Además, estamos explorando las maneras de optimizar la gestión a través de la aplicación de los principios de la economía circular. Esto implica las tres R: reducir, reutilizar y reciclar. El objetivo es llevar al mínimo los residuos cuyo destino final es el relleno sanitario, que son aquellos que han perdido totalmente utilidad y no pueden convertirse en materia prima para otro proceso productivo.

Residuos especiales

Shell Argentina está investigando constantemente opciones innovadoras de tratamiento y disposición final de residuos en Vaca Muerta.
En los últimos dos años, una de las mejoras fue trabajar con una metodología de tratamiento que permite recuperar y reutilizar una fracción de los residuos especiales -los residuos de perforación (cutting, en español recortes de perforación) que tienen contenido de hidrocarburos-. Esto representa un tratamiento ambientalmente más seguro y que además permite recuperar parte del residuo y utilizarlo en otras operaciones.

Todos los residuos especiales (que incluyen los de perforación y también residuos sólidos como trapos contaminados, indumentaria y envases con restos de hidrocarburos) reciben un tratamiento seguro y siguen los lineamientos de los Organismos de Control para este tipo de residuos. Debido a las limitadas opciones locales de tratamiento y eliminación de residuos, los recortes de perforación deben transportarse largas distancias. Para reducir los costos relacionados con el transporte y garantizar la sostenibilidad de nuestras operaciones, hemos realizado un proyecto piloto con la Universidad del Neuquén para investigar opciones de biotratamiento.Estamos trabajando en la implementación de la norma ISO 14001 de gestión ambiental para las operaciones relacionadas a las plantas de procesamiento en Sierras Blancas con el objetivo de certificar que la operación se realiza bajo los más altos estándares internacionales de gestión ambiental. Shell elige voluntariamente adherirse a este estándar.

Residuos asimilables urbanos

Residuos asimilables urbanos

Como parte de nuestra meta general de respetar la naturaleza, en Shell Argentina nos proponemos gestionar de forma eficiente los recursos necesarios para nuestra operación y los residuos que derivan de esta y aumentar la reutilización y el reciclaje de los materiales con los que trabajamos. Estamos en un proceso continuo para encontrar soluciones innovadoras que incluyen tanto nuestra operatoria como la de nuestros proveedores y clientes.

En la operación de Sierras Blancas, con los residuos asimilables urbanos -aquellos que no están contaminados, los que se pueden tener en cualquier hogar y oficina - hace tiempo buscamos oportunidades para trabajar en economía circular. La primera acción que llevamos a cabo en el comedor de Sierras Blancas es el tratamiento de todos los residuos orgánicos en el lugar, para que se conviertan en un elemento reutilizable y que vuelve a la naturaleza: el compost. Tenemos un tráiler -el cual se ha reciclado y acondicionado- y en su interior se han dispuesto contenedores hechos de madera de plástico reciclado en los que se depositan todos los restos de comida del comedor. Aquí se lleva a cabo el proceso de compostaje. Es un proyecto piloto para evaluar la manera más eficiente de hacer compostaje.

Uno de nuestros objetivos es trabajar colaborativamente con proveedores y clientes en nuestras acciones para que todos formemos parte de esta transformación.

En el caso del compostaje, contamos con el acompañamiento del proveedor del comedor y un doctor en ciencias biológicas especializado en compostaje que brinda los lineamientos desde Suecia. Es un proyecto basado en experiencias europeas.

El objetivo es obtener un producto fértil, el compost. El destino de ese compost es múltiple, desde compartirlo con los empleados de Shell a reutilizarlo en nuestros espacios verdes y en las zonas en donde se han aplicado técnica de restauración ambiental.

Más información sobre la Sustentabilidad