Las nuevas tecnologías y técnicas de perforación han ampliado el alcance de los pozos a más de 10 kilómetros. Hemos desarrollado pozos serpiente que son horizontales y que pueden girar en ángulo para acceder a pequeñas bolsas de petróleo.
También hemos diseñado cubiertas metálicas especiales llamadas tubulares expandibles para que nos ayuden a construir pozos más largos.
Nuestra tecnología Smart Fields® integra los sistemas de información digital con las técnicas más modernas de observación sísmica, de perforación y de depósitos para gestionar mejor nuestras operaciones.
Cuando un yacimiento de petróleo llega al final de su vida normal, se pueden quedar hasta dos tercios en el suelo porque es demasiado difícil o caro de extraer. La mayor recuperación del petróleo (EOR) implica inyectar vapor, gas o sustancias químicas para llevar más petróleo a la superficie. Si se fomenta la producción de esta manera, se pueden extraer unos 300.000 millones de barriles, según cálculos de la Agencia Internacional de la Energía.
Parte del gas natural está atrapado apretado en poros de roca que pueden ser 100 veces más pequeños que el ancho de un pelo de una persona. Hasta hace poco, se consideró que estos recursos eran demasiados difíciles o caros de extraer. Estamos usando una avanzada tecnología para ayudar a sacar el gas y fomentar la seguridad energética..
Muchos yacimientos grandes de gas natural están lejos de clientes que necesitan energía. El gas se debe transportar de forma segura y económica a los mercados. Enfriamos el gas natural a -162°C (-260°F) para convertirlo en un líquido transparente, incoloro, y no tóxico con un volumen 600 veces más pequeño. Entonces lo transportamos a plantas de regasificación donde vuelve a estado gaseoso y se lleva a los clientes.