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Satisfacer la demanda
Es fundamental explotar al máximo nuestros yacimientos de petróleo y gas para contribuir a satisfacer la creciente demanda energética. La tecnología nos está permitiendo explorar nuevas fronteras y aprovechar más cada reservorio.
Fomentar la recuperación de petróleo
La inyección de vapor hace que el petróleo sea más fluido
Cuando un yacimiento petrolero llega al final de su vida útil, hasta dos tercios de su petróleo quedan en el suelo ya que es demasiado difícil o demasiado costoso sacarlo. Se estima que con tan solo recuperar el 1% extra en todo el mundo equivaldría a 20.000 - 30.000 millones de barriles de petróleo adicionales. La mejora en las técnicas de recuperación de petróleo (EOR) ya está ayudando a extraer más petróleo hacia la superficie.
Las nuevas tecnologías y técnicas de perforación han extendido la longitud que pueden alcanzar los pozos, desde tan solo algunos metros hasta más de 10 kilómetros. Para extraer petróleo de pequeñas cavidades hemos desarrollado pozos horizontales (snake wells) que se perforan horizontalmente y pueden ir en ángulo y serpentear de una cavidad de petróleo a otra.
Entre nuestras otras tecnologías innovadoras hay elastómeros hinchables, sellos de caucho sintético, que ayudan a evitar que el agua se filtre en los pozos y se mezcle con el petróleo, y tubulares expansibles, camisas de metal especiales usadas para construir pozos más largos.
Para gestionar nuestras operaciones en forma más efectiva, nuestras tecnologías Smart Fields® integran los sistemas de información digital con las técnicas más modernas de monitoreo sísmico, de perforaciones y de reservorios.
Recursos no convencionales
Con el petróleo de fácil acceso que ya no puede satisfacer la demanda, se deben desarrollar recursos alguna vez considerados demasiado costosos o difíciles de extraer. Los adelantos tecnológicos hacen que esto sea posible: un ejemplo es la nueva tecnología para el tratamiento de la espuma, utilizada en el Proyecto Arenas Petrolíferas de Athabasca para explotar las arenas petrolíferas de Canadá.
Nuevas fronteras

La búsqueda de nuevos recursos para satisfacer la creciente demanda energética del planeta puede implicar una incursión en ambientes hostiles y desafiantes. El éxito en la exploración de estas áreas y la extracción de recursos depende de la tecnología.
En aguas profundas, la presión y las temperaturas cercanas al punto de congelación requieren de miles de tecnologías, desde grandes y complejos sistemas de producción hasta tratamientos químicos inteligentes para facilitar el flujo de gas y petróleo.
Se cree que aproximadamente entre el 20% y el 25% del petróleo y gas que quedan en el mundo permanecen debajo del Ártico.
Pero este entorno natural requiere sensibilidad y tecnología para garantizar que el acceso a los recursos no altere el equilibrio de la naturaleza.
Para ello, una de las tecnologías de Shell especialmente adaptadas incluye un barco perforador, el Bully Rig, que es más pequeño y más liviano, lo cual lo torna más eficiente energéticamente y por lo tanto menos contaminante.
Gas natural licuado
La demanda de gas natural - el combustible fósil de combustión más limpia - continúa creciendo. Pero numerosos grandes depósitos de gas se hallan lejos del lugar donde se los necesita; para que vastos recursos de gas natural no queden en el suelo, hay que encontrar la manera de transportarlo de modo seguro y económico.
Enfriamos el gas natural a -162 °C (260 °F). A esta temperatura, se convierte en un líquido incoloro, no tóxico que es 600 veces más pequeño en volumen que en su estado gaseoso, siendo así mucho más fácil transportarlo. Una vez en destino, el GNL vuelve a su estado gaseoso en una planta de regasificación antes de ser distribuido a los clientes mediante conductos.

